Introduce tus credenciales de administrador

Una crema de zanahoria que enamora desde la primera cucharada: dulce, cremosa, con el punto picante del jengibre y la riqueza de la leche de coco. Antiinflamatoria, reconfortante y lista en 25 minutos. La sopa más fácil de tu repertorio.
El betacaroteno de la zanahoria es un precursor de la vitamina A con potente efecto antioxidante. El jengibre cocinado potencia los shogaoles especialmente efectivos contra el dolor articular. La leche de coco aporta ácido láurico antifúngico y mejora la absorción de la cúrcuma al ser una grasa.
Tritura la sopa mientras aún está muy caliente para conseguir la textura más sedosa. Si se enfría antes de triturar, saldrá más granulosa.
Versión tailandesa: añade 1 cucharada sopera de pasta de curry rojo. Versión naranja: añade ½ naranja exprimida al final. Más contundente: añade 200g de lentejas rojas al caldo. Sin coco: sustituye la leche de coco por nata de avena.
Sí, aguanta perfectamente hasta 3 meses en el congelador. Congela en porciones individuales y descongela en la nevera la noche anterior.
Con 3 cm de jengibre tendrás un sabor suave y presente pero no picante. Los 6 cm de la receta dan un punto más intenso. Ajusta según tu gusto.
Sí, usa ½ cucharadita de jengibre en polvo por cada 3 cm de jengibre fresco. El sabor será algo diferente pero igualmente bueno en sopas.